”LA CUQUITA LISI Y SUS AMIGOS”
Por: Anamary Hernández (9 años/4to grado/La Habana, Cuba)
Había una vez una cuquita que se llamaba Lisi. Era muy inteligente, amistosa y solidaria. Su dueña era una niña que no jugaba con ella y la tenía encerrada en una casita día tras día, sin poder disfrutar de la belleza exterior. Un día ella se cansó y salió a recorrer el mundo. Corrió libremente por el campo y vió su maravilloso verdor.
¡Ah! ….Pero cuando la noche llegó, ella dijo:
- ¡Ay Dios mío!, ¿Que me haré?, ¿Dónde dormiré?.
Y pensando eso, ¡Pun!, cayó dormida. Esa noche fue una noche muy, pero muy larga porque se despertó varias veces y se sentía muy sola.
De pronto sintió unos sollozos, y buscó, hasta que vió a un zorrito y ella le dijo:
- ¿Estas perdido mi niñito? Y él le respondió llorando:
- No tengo a nadie que me cuide, he perdido a mi mamá y hace días que la estoy buscando.
- ¿Cómo te llamas? - Me llamo Cuco. - Mi nombre es Lisi, no te preocupes, yo te cuidaré y seré tu amiga.
Y él le dijo muy contento:
-¡Gracias, gracias! Caminaron, caminaron y caminaron, hasta que se encontraron una cueva, allí descansaron un poco y decidieron pasar la noche.
De pronto llegó una lagartija vieja y sabia, llamada Doña Sabina, Lisi la vió y gritó asustada:
- ¡Ah, aaaaa! …………….. Y el eco se sintió:
- ¡Ah, aaaaa! ……………… Doña Sabina preguntó: -
¿Que hacen estos intrusos aquí? Y Cuco dijo a Lisi:
- ¡Vámonos corriendo de aquí! Pero Doña Sabina dijo:
- ¡No! ¡No! Al contrario, quédense aquí a vivir conmigo, mi nombre es Doña Sabina, les daré todo lo que necesiten; mi cueva es muy grande y yo estoy vieja y enferma, necesito compañía, así que los invito a vivir conmigo.
Lisi, que era una cuquita muy buena e inteligente le dijo: - No te preocupes, te cuidaremos para que te pongas bien, yo me llamo Lisi, Y luego le preguntó:
- Doña Sabina: ¿Usted cree que podamos atender aquí, en su cueva a los animalitos enfermos y cuidarlos?
- Pues claro, podemos hacer aquí un hospitalito y brindarle ayuda a los demás animalitos.
Y le dijo a Lisi:
- Tú serás la enfermera y Cuco el ayudante.
Y desde entonces la cueva de Doña Sabina fue el hospitalito del bosque, donde atendían a todos los animalitos enfermos. Allí todos ayudaban y cooperaban, trabajando en la cocina, buscando alimentos y medicinas; y sobre todo, cuidándose y queriéndose mucho los unos a los otros.
Un día Lisi atendió a una Zorra que los cazadores habían herido, la Zorra estaba muy mal y triste. Lisi le preguntó:
- ¿Por qué estas tan triste querida Zorra? - Porque he perdido a mi hijito Cuco - ¿Cómo es tu hijito?
La Zorra le explicó, y Lisi comprendió que esta era la madre de su amigo Cuco. Ese día todos celebraron el encuentro de Cuco con su madre.
Y desde entonces todos fueron muy felices gracias a la hospitalidad de la sabia lagartija y a la ayuda e inteligencia de la linda cuquita y de sus buenos amigos.
De esta manera la cuquita Lisi ya no estuvo más guardada en una casita, si no ayudando a todos los demás.
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